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Por superbrinca, 28 Marzo 2019

El rol de la mujer en innovación- salir de la caja de los estereotipos de género.

Por Marcela Santana
Consultor de Innovación- Brinca

En innovación, el salir de la caja de los estereotipos de género no es sólo una cuestión de equidad. En este escenario, la participación de las mujeres en el diseño, desarrollo y toma de decisiones de los proyectos permite potenciar la fricción creativa, el valor agregado y la productividad de las empresas.

En múltiples estudios sobre el desarrollo del pensamiento creativo, se ha abordado el impacto positivo de la diversidad sobre las capacidades de innovación. Hoy en día sabemos que son las diferencias de perspectivas, interpretaciones, heurísticas y de modelos predictivos, las más determinantes para obtener las mejores soluciones frente a un problema determinado, es decir, las interacciones entre diferentes modelos cognitivos conduce a la llamada “fricción creativa” y a la generación de ideas originales.

La diversidad de género se correlaciona positivamente con la creación de ambientes que propicien el pensar fuera de la caja, de manera diferente, no convencional o desde una nueva perspectiva. Así lo señala un estudio del Instituto Tecnológico de Masachusetts (MIT) que demuestra que combinar espacios que previamente fueron solo de hombres o solo de mujeres puede aumentar un 41% los ingresos debido a que son más productivos. De igual manera, en un estudio de diversidad de género para la innovación (2014) Andrea Sandoval , indica para el caso chileno, que “la diversidad de género es un determinante significativo de la innovación, y no sólo eso, sino que es una variable que impacta positivamente la probabilidad de reportar que se ha innovado”.  La diversidad de género aporta nuevas y diferentes perspectivas, además de mayores conocimientos cuya combinación ofrece una gama más amplia de ideas. Al igual de como funcionan los equipos ágiles de innovación, dónde es necesario contar con profesionales de diferentes áreas de la empresa que entreguen conocimientos desde muchas perspectivas; la diversidad de género amplía aún más las posibilidades de abarcar mejor un problema. Adicionalmente Cristina Diaz García (2013) afirma que existiría una relación positiva entre la mezcla de hombres y mujeres, la innovación radical y una mayor probabilidad de llevar a cabo desarrollos y soluciones profesionales más novedosos.”

Junto con tener un papel central en la generación de ideas en empresas y organizaciones, la importancia de la participación equitativa de hombres y mujeres en Ciencia y Tecnología (CyT) puede contribuir a develar, entre otros, sesgos androcéntricos en las premisas que sustentan las investigaciones, en la confección de las muestras, las metodologías, y en los impactos sociales de una CyT que al no reconocerlos se concibe como objetiva, neutral y representativa de las necesidades, intereses y problemáticas de un conjunto social.

Ingrid Vanderveldt, emprendedora y empresaria estadounidense lo grafica así: “si quieres crear un negocio sostenible a largo plazo es crítico implicar a mujeres en el proceso de toma de decisiones. Se gasta mucho dinero en crear y diseñar productos para mujeres que no nos tienen en cuenta y son un auténtico fracaso”. Agrega que “según datos de la Asociación Estadounidense de Marketing, un 91% de las mujeres cree que los anunciantes no las entienden” (Panigua, 2017).

Es por esto que existen cada vez más iniciativas buscando premiar a mujeres que exploran en el mundo de la ciencia, tecnología, innovación y emprendimiento. Ejemplos de mujeres exitosas en estas áreas abundan, pese a las brechas salariales y segregación horizontal y vertical que persisten en la academia y en la industria.  Según el informe “Women’s Entrepreneurship Report” de Global Entrepreneurship Monitor, más de 163 millones de mujeres de distintas partes del mundo han iniciado su propio negocio en los últimos cinco años, lo cual representa el 37% de la fuerza laboral (GEM, 2017)

Dentro de las 15 jóvenes emprendedoras más innovadoras del mundo, se cuentan Melanie Perkins de Canva, la startup que ha creado el programa de diseño gráfico online gratuito que utilizan 9,2 millones de personas;  Danae Ringelmann, cofundadora de Indiegogo, una plataforma para conseguir pequeños inversores para lanzar ideas de negocio viables y Holly Liu de Kabam, una de las empresas más importantes ahora mismo en el mercado de los juegos móviles gratuitos.

Dar espacio para la diversidad en la innovación y preocuparse por generar instancias de participación es altamente favorable. Por esto, el contexto internacional está cada vez más marcado por orientaciones de organismos internacionales buscando avanzar en políticas públicas en igualdad de género, así como experiencias desde el mundo académico y empresarial con el objetivo de promover la participación de la mujer en ciencia, tecnología e innovación.
A nivel nacional, ya se ha elaborado la primera versión de la Política Institucional de Equidad de Género en Ciencia y Tecnología 2017- 2025 que establece una serie de acciones orientadas a avanzar en otorgar igualdad de oportunidades a las mujeres en investigación, ciencia, tecnología, educación e innovación. Esperamos que redunde tanto en la reducción de sesgos de género, como en que más mujeres puedan aportar valor sumando iniciativas que, desde su diseño, incorporen una mirada holística, integrada y diversa en el desarrollo de nuevas soluciones y oportunidades de negocio.

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